Con alegría celebramos nuestra Eucaristía del mes de mayo, dedicada a María, nuestra Buena Madre.
Como familia marista, nos reunimos para agradecer, orar y poner en las manos de María nuestros sueños, alegrías y desafíos. Que su ejemplo de sencillez, amor y servicio nos inspire cada día a caminar al estilo de San Marcelino Champagnat: “Todo a Jesús por María, todo a María para Jesús”.
Que nuestra Buena Madre continúe acompañando y bendiciendo a toda nuestra comunidad educativa.
